Con el objetivo de mitigar el impacto del conflicto en Oriente Próximo, el Congreso de los Diputados ha convalidado una prórroga en las deducciones fiscales destinadas a las viviendas rehabilitadas con objeto de mejorar su eficiencia energética. Dicha prórroga supone que estas ayudas se van a extender a actuaciones realizadas durante los años 2025 y 2026, y algunas hasta 2027. Están dirigidas a obras que mejoren la eficiencia energética de la vivienda habitual, de viviendas destinadas al alquiler o de edificios residenciales, habiendo de acreditar el correspondiente certificado de eficiencia energética.
Las deducciones específicas contemplan un 20% para las obras que reduzcan la demanda de calefacción y refrigeración por lo menos en un 7% (hasta el 31 de diciembre de 2026); y un 40% para aquellas que disminuyan el consumo de energía primaria no renovable en un 30% o que logren una calificación energética A o B (hasta finales de 2026). Para los edificios de uso mayoritariamente residencial, las obras de rehabilitación energética que reduzcan el consumo en un 30% o alcancen una calificación A o B se benefician de una deducción del 60% (hasta el 31 de diciembre de 2027).
Desde 2021 hasta 2024, estas medidas ya han beneficiado a más de 290.000 personas, con un ahorro medio por contribuyente de 1.918 € y obras de mejora energética acreditadas en más de 200.000 inmuebles.