El Patrimonio Mundial de México podría peligrar por los recortes presupuestarios

Por Arquintro
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México es el sexto país a nivel mundial —y primero del continente americano— con más sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. En estos momentos, según el doctor Francisco López Morales, que fue director de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México durante casi 20 años, el recorte presupuestario del 75% que el gobierno va a aplicar a toda la administración pública federal -incluido el INAH- podría afectar a la conservación y gestión de numerosas zonas arqueológicas, sitios y monumentos históricos, poniendo en riesgo los bienes culturales inscritos como Patrimonio de la Humanidad, de forma que muchos de esos bienes podrían pasar de la Lista de Patrimonio Mundial a la Lista Roja de Bienes Culturales en Peligro.

A pesar de que las autoridades, tanto del INAH como de la Secretaría de Cultura, han insistido en que los recortes no afectarán a la conservación de los sitios patrimoniales, Francisco López sostiene que “toda la actividad de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos, y la Dirección de Patrimonio Mundial específicamente, se ha visto mermada en toda su misión, debido a los recortes presupuestarios”. Y es que los sitios patrimoniales e históricos en México, que se cuentan por millares, no pueden conservarse ni estudiarse desde el escritorio (“privilegiando el trabajo de gabinete”) ni solo con la presencia de los custodios de seguridad, a quienes el presidente de México ordenó regularizar laboralmente.

Por el contrario, para el estudio y conservación de los sitios, se requieren arqueólogos, historiadores, restauradores, ceramistas, malacólogos, taxonomistas, químicos, antropólogos físicos, dibujantes, epigrafistas, paleontólogos, y un largo etcétera; y muchas de esas tareas en el INAH las realiza personal “eventual” contratado a través del Capítulo 3000, una de las partidas restringidas por el decreto de austeridad.

Muchos de esos “eventuales” permanecen trabajando sin contrato y sin paga desde enero, sin contar con que el nuevo contrato para 2020 pudieron “negociarlo” con una disminución de salario y sólo con la garantía de mantener su empleo hasta final del año. Diego Prieto, director del INAH, ha reiterado que no se despedirá a nadie, incluso a los trabajadores del Capítulo 3000, pero algunos investigadores se preguntan por cuánto tiempo podrá mantener su promesa, y a costa de qué sacrificios.

(Fuente: El Economista México; Foto: Wikipedia/cc).

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