El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 anunciado recientemente por la ministra española de Vivienda, Isabel Rodríguez, contempla una inversión de 7.000.000 millones de euros, de los que un 60% los pondrá el Estado y el 40% restante recaerá sobre las Comunidades Autónomas.
Este presupuesto, que triplica el anterior, estará destinado a tres ejes principales: la consolidación del parque público de vivienda, la rehabilitación de inmuebles en barrios urbanos y en el rural y distintas ayudas para jóvenes y familias con bajos ingresos.
En lo referente a la rehabilitación, según Rodríguez, el parque actual de vivienda es antiguo y requiere ser rehabilitado para mejorar su eficiencia energética y su accesibilidad. Señala que existen muchas viviendas en zonas rurales que permanecen vacías y que no están adaptadas para entrar a vivir en ellas de forma inmediata. Su intención es que se rehabiliten y pasen a ser ocupadas por un alquiler asequible. En cuanto a los barrios urbanos, la ministra destacó que necesitan mejorar su «habitabilidad».
Está previsto que la propuesta esté aprobada a finales de diciembre, aunque muchas Comunidades Autónomas se han mostrado contrarias al Plan, por considerar que se ha redactado sin contar con ellas y que la inversión que han de realizar es muy alta, siendo una clara injerencia del Gobierno central en la distribución de los presupuestos autonómicos.