El Gobierno de España aprobó ayer el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, con una dotación global de 7000 millones de euros orientada a ampliar la oferta de vivienda asequible, activar inmuebles disponibles y reforzar las medidas dirigidas a los colectivos con mayores dificultades de acceso. Esta cuantía triplica la del programa anterior, con un esquema de financiación compartida entre administraciones: el Ejecutivo central aportará el 60% del presupuesto y las comunidades autónomas el 40% restante.
La distribución de los recursos prioriza tres líneas de actuación. El 40% se destinará a la construcción de nuevas viviendas, un 30% se dirigirá a programas de rehabilitación y otro 30% a ayudas específicas para colectivos vulnerables.
Dentro del capítulo de rehabilitación, se contemplan subvenciones para obras de mejora de accesibilidad y eficiencia energética. Las ayudas podrían alcanzar los 8.000 euros por inmueble en intervenciones estructurales y hasta 13.000 euros cuando se trate de actuaciones de accesibilidad. Respecto a la mejora de la eficiencia energética, la financiación podría llegar a 20.500 euros, en función del ahorro conseguido y del tamaño de la vivienda. Además, se incorpora una ayuda adicional de hasta 30.000 euros cuando las actuaciones se desarrollen en inmuebles ubicados en cascos históricos o con algún tipo de protección patrimonial.
El plan también introduce incentivos para movilizar viviendas desocupadas. Se prevé una financiación de hasta 30.000 euros para rehabilitar inmuebles que lleven más de dos años vacíos, condicionada a su posterior alquiler asequible durante un periodo mínimo de cinco años. En el caso de viviendas situadas en entornos rurales, la cuantía máxima podrá incrementarse hasta los 35.000 euros.