Las solicitudes de ayudas a la rehabilitación en España han sufrido en 2025 un desplome histórico que anticipa un freno en la actividad del sector y complica la modernización del parque inmobiliario. Entre enero y junio solo se tramitaron 11.716 peticiones, frente a las 65.737 del mismo periodo de 2024, lo que supone una caída del 82%. Este retroceso llega en un momento especialmente delicado, dado que casi la mitad de las 26,6 millones de viviendas del país superará los 50 años durante esta década, lo que evidencia la urgencia de acelerar la renovación energética y estructural.
La disminución de solicitudes implica un enfriamiento potencial de la demanda de obras, especialmente las vinculadas a los fondos europeos NGEU que expiran en agosto de 2026. Andimac advierte de que, sin un marco de ayudas claro, la actividad podría estancarse, afectando a distribuidoras, constructoras y propietarios, y reclama definir cuanto antes el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, con detalles sobre los instrumentos de apoyo y su financiación.
Los datos constatan, además, una brecha creciente entre los objetivos y la realidad: el PRTR preveía rehabilitar 410.000 viviendas entre 2021 y 2026, pero a mediados de 2025 las ayudas definitivas apenas alcanzan 246.000 y la previsión final no superará las 320.000. Este avance insuficiente pone en riesgo la modernización del parque residencial y la eficiencia energética del país, comprometiendo también el valor de los inmuebles, donde se concentra cerca del 70% del ahorro familiar, y agravando la obsolescencia de las viviendas.
A esta situación se suman obstáculos como la dispersión normativa, la falta de actualización de la intensidad de las ayudas respecto a los costes reales, la ausencia de preconcesiones autonómicas que alarga trámites y la no anticipación de fondos a los propietarios, factores que retrasan decisiones y ejecución de proyectos. Andimac insiste en reforzar las medidas con mayor dotación presupuestaria e incentivos fiscales para evitar un retroceso en eficiencia y conservación del parque edificatorio.
Entre sus recomendaciones, la patronal propone prolongar la disponibilidad de los fondos más allá de 2026 y promover campañas que fomenten una cultura de la rehabilitación destacando sus ventajas en confort y ahorro energético. También reclama simplificar y armonizar el marco regulatorio para agilizar proyectos y asegurar que los fondos europeos se traduzcan en intervenciones reales que reduzcan la obsolescencia del parque residencial. Como representante de más de un millar de empresas y actor clave ante administraciones y organismos internacionales, Andimac subraya su compromiso con que las políticas de rehabilitación se conviertan en una oportunidad efectiva para modernizar y hacer más eficiente el conjunto de viviendas del país.